Gálatas 2:20
«Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí. Y lo que ahora vivo en el cuerpo, lo vivo por la fe en el Hijo de Dios, quien me amó y se entregó a sí mismo por mí.»
A veces pensamos que la gracia de Dios se trata solo del perdón de los pecados del pasado o de la salvación futura. Pero olvidamos una verdad central del Evangelio: ¡la gracia de Dios está viva y activa aquí y ahora!
Jesús no murió solo por tu pasado o por tu futuro, sino también por tu presente — por todo lo que estás viviendo hoy.
El apóstol Pablo lo sabía muy bien. Él entendía que el poder del Evangelio transformaba su vida cada día, porque Cristo vivía en él.
Pablo reconocía que el Evangelio no es solo para el pasado o el futuro, sino para la realidad del presente — para el aquí y el ahora.
Querido amigo, ¿eres consciente de que tienes todo lo que necesitas en Cristo aquí y ahora?
¿Sabes que Jesús vive en ti hoy mismo?
¿Que no estás solo, sino que Cristo está contigo en cada paso, en cada lucha, en cada decisión?
Todo lo que necesitas está en Él — aquí y ahora.
Recuerda: una vez que fuiste salvo, Dios no te dejó solo para que te las arregles por tu cuenta.
¡Cristo está en ti y contigo!
No vives por tu propia fuerza, sino por Su poder.
Así que te invito a vivir desde hoy conforme a Su Palabra, confiando plenamente en el poder de Cristo y dependiendo de Él en todo momento.
Oración:
Señor, ayúdame a decir como Pablo: «He sido crucificado con Cristo y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí.»
Enséñame a vivir aquí y ahora bajo la luz del Evangelio.
Ayúdame a depender de Tu poder y de Tu presencia, y a buscarte en todo.
Vive Tu santidad a través de mí hoy.
Dame el valor para hacer Tu voluntad aquí y ahora.
No quiero vivir para mí, sino para Ti.
¡Haz que estas verdades sean la realidad de mi vida — aquí y ahora!
Si el Pensamiento de Hoy te ha sido de provecho, te invitamos a escribirnos en el formulario de abajo cómo te ha ayudado. Y si hay preguntas para las que aún esperas respuesta, también puedes enviárnoslas por medio de este formulario, y juntos buscaremos las respuestas en la Escritura.
